Seguridad turística: El compromiso del Gobierno Federal
El ataque armado en Teotihuacán ha puesto a prueba la comunicación y eficacia del gobierno. Con 13 heridos y la atención internacional encima, la respuesta de las autoridades ha sido una combinación de investigación criminal y un despliegue de seguridad sin precedentes en sitios históricos.
Información compartida por El Financiero indica que Julio César Jasso Ramírez es visto como un imitador de ataques estadounidenses. Portaba referencias a Columbine y planeó el ataque con una antelación que demuestra que su intención era causar el mayor daño posible en un sitio de alta visibilidad.
El Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, reiteró que la instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum es garantizar la seguridad total en los destinos turísticos. Harfuch anunció que el operativo de vigilancia no será temporal, sino que formará parte de una nueva estrategia de protección al patrimonio nacional.
“Queremos que los visitantes se sientan protegidos desde que llegan al estacionamiento hasta que suben a las pirámides”, expresó García Harfuch. El funcionario federal aseguró que la coordinación con los estados será clave para mantener a raya cualquier amenaza similar a la ocurrida en Teotihuacán.
El fiscal Cervantes explicó que el agresor compró armas y equipo tras estudiar el terreno durante días. Su estancia en hoteles de la zona le permitió trazar un plan detallado, actuando bajo una psicopatía que lo alejaba de las normas sociales y de la realidad común.
La presidenta Sheinbaum calificó el evento como un “episodio aislado” y aseguró que México es un lugar seguro. Mencionó que la industria turística sigue fuerte, a pesar de las alertas consulares de Estados Unidos y Canadá, y que la presencia federal será el sello de su administración en estas zonas.
El proceso legal contra Jasso Ramírez determinará su destino, mientras la Secretaría de Seguridad busca que la tragedia de Teotihuacán no se repita. Con las nuevas medidas de García Harfuch, se espera que el turismo fluya con la seguridad y la tranquilidad que caracterizan a los sitios históricos de México.
