Mérida necesita un Plan Pluvial integral que ayude a mitigar los efectos del cambio climático; también es necesario cambiar el modelo de ciudad: Adrián Gorocica
La ciudad de Mérida necesita urgentemente un Plan Integral para la Gestión del Agua Pluvial que vaya más allá de la simple perforación de pozos. Es imperativo modernizar la infraestructura e incorporar criterios de planeación urbana orientados a la sustentabilidad hídrica, para evitar que el crecimiento de la ciudad aumente el riesgo de inundaciones, manifestó el regidor Adrián Gorocica Rojas.
En la sesión ordinaria de Cabildo del martes, el edil resaltó que el Ayuntamiento haya dado los primeros pasos hacia ese plan —un reclamo que su bancada ha sostenido desde el inicio de la administración—, pero advirtió que las propuestas actuales corren el riesgo de quedarse cortas.
“Lo que hoy padecemos es el resultado de un modelo de ciudad caduco que ha favorecido un crecimiento guiado únicamente por intereses inmobiliarios, el cual sigue impermeabilizando el suelo de Mérida”, expuso Gorocica Rojas.
El regidor recordó que diversas instituciones académicas e instituciones municipales han advertido desde 2014 que, debido al cambio climático, las lluvias en la región serán cada vez más intensas y concentradas en periodos cortos de tiempo, generando graves inundaciones.
En ese sentido, pidió corregir el Programa Municipal de Desarrollo Urbano (PMDU) que se encuentra en revisión. El documento actual proyecta habilitar 18,000 hectáreas para nuevos desarrollos urbanos de aquí al año 2050, lo que significaría pavimentar e impermeabilizar una superficie masiva sin incluir acciones claras de mitigación para fenómenos naturales.
Por otra parte, Gorocica Rojas recordó a la alcaldesa, Cecilia Patrón Laviada, que el 23 de junio pasado entregó formalmente en su oficina una propuesta clave: la creación del Padrón de Personas Pertenecientes a Grupos de Atención Prioritaria Afectadas por Inundaciones dentro de sus Viviendas, acompañado de un Protocolo de Actuación para su atención oportuna.
“Cuando el agua ingresa a los hogares no solo destruye el patrimonio, sino que vulnera los derechos humanos básicos al inhabilitar la habitabilidad de las viviendas. Pero el impacto es peor para quienes viven con una discapacidad, enfermedades crónicas, adultos mayores o personas con alguna neurodivergencia”, explicó.
Actualmente, el Ayuntamiento carece de una base de datos focalizada para anticipar las necesidades de estos sectores vulnerables cuando ocurren inundaciones graves.
Finalmente, el concejal pidió que las distintas direcciones municipales trabajen en conjunto para sacar adelante el protocolo y el censo correspondiente, calificando la iniciativa como un asunto de vital importancia y humanidad para la seguridad de Mérida.
