La unión de los operadores para evitar la desconexión
La actual ofensiva de comunicación no es un esfuerzo aislado, sino el resultado de un convenio firmado por los principales actores de las telecomunicaciones en México. La Anatel y la AMOMVAC, que representan a empresas con una base de 150 millones de clientes, han decidido que la unión es la única forma de enfrentar la presión de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones.
Este frente unido incluye a empresas de red propia como Altán Redes y Movistar, así como a los operadores móviles virtuales que atienden nichos específicos de mercado. Todos comparten una preocupación común: nadie quiere perder usuarios ni ver cómo la conectividad del país retrocede debido a una disposición legal que consideran mal ejecutada por la autoridad reguladora.
La estrategia consiste en “sensibilizar e invitar” de manera persistente. Desde esta semana, los usuarios verán mensajes en sus facturas, aplicaciones móviles y redes sociales. El mensaje es directo: el plazo legal vence el 30 de junio y no hay señales de que la CRT o la Canieti logren una postergación de las fechas establecidas originalmente en diciembre de 2025.
Una de las quejas principales de los operadores es que la CRT ha sido lenta para resolver asuntos críticos del padrón. Tras dos meses de diálogos, la industria sintió que no podía esperar más a que el gobierno liderara la campaña. “Nos han citado, nos han llamado, han dicho que van a lanzar esa campaña… y no hacen nada”, comentó una fuente cercana al convenio de operadores móviles.
La urgencia se traduce en números. Al haber iniciado formalmente el 9 de enero de 2026, el proceso ya ha consumido gran parte de su tiempo vital. Con datos de marzo que mostraban solo el 15% de validación, el sector privado ha tenido que asumir el papel de informador público para evitar una crisis de comunicación y servicios en el segundo semestre del año.
El éxito de esta campaña conjunta se medirá el 30 de junio. Los operadores esperan que la población responda al llamado y registre sus líneas en los 75 días restantes. De lo contrario, el escenario del 9 de julio —donde el acceso a internet y llamadas comerciales se cortará definitivamente— será una realidad inevitable que afectará la vida diaria de millones de mexicanos.
